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Historia

Cuando en el año 2000 se fundó el Centre d’Art d’Època Moderna (CAEM), la idea de ofrecer un servicio del expertise o connoisseurship de obras de arte en la Universitat de Lleida resultaba bastante singular dada la escasez de servicios similares abiertos al coleccionista particular desde el ámbito académico.

Hoy se puede afirmar que la idea fue visionaria y que su naturaleza universitaria ha sido clave para crecer de la mano de la investigación y de la docencia, sin permanecer ajena a las fuerzas vivas del mercado del arte. Así, en un hibridaje poco común, el CAEM ha conformado un protocolo técnico suficientemente eficiente como para cubrir las exigencias de coleccionistas, refinándolo en la formación de nuevos profesionales a través de un Máster homologado en Peritaje, Evaluación y Análisis de Obras de Arte (2015-2020) y contribuyendo al avance del conocimiento en la materialidad del Patrimonio artístico. La gran cantidad de estudios realizados, algunos resultantes en rigurosas atribuciones a Greco, Zurbarán, Goya o Sorolla a lo largo de estos años son el mejor aval del centro.

Así, en un hibridaje poco común, el CAEM ha conformado un protocolo técnico suficientemente eficiente como para cubrir las exigencias de coleccionistas, refinándolo en la formación de nuevos profesionales y contribuyendo al avance del conocimiento en la materialidad del Patrimonio artístico.

El tipo de estudio que se realiza en el CAEM tal como se definió desde sus inicios, sigue siendo vigente pese a su continua evolución. Se sustenta en la observación profunda e in situ de la pieza. Una observación directa y cercana de la pintura como objeto físico y material, durante la cual se documentan todas las características visibles y se exploran las que aún no siendo directamente visibles para el ojo humano, resultan también indicativas tanto del estilo y de la metodología del creador, como de las circunstancias en que la obra fue creada y de sus transformaciones en el tiempo.

La apuesta por técnicas no invasivas, cuando la fotografía digital comenzaba a expandirse en el mundo del arte también a través de sistemas de captación de la imagen bajo rangos del espectro distintos al visible – RX, UV y especialmente el IR–, así como la observación de sus efectos sobre materiales pictóricos no solo por reflexión sino también por transmisión, ha conducido a un creciente despliegue de posibilidades de aproximación a la historia material de la obra. En este desarrollo científico ha sido clave la participación de investigadores formados no solo en disciplinas humanísticas, sino también en laboratorios de Conservación y Restauración o en los caballetes de Bellas Artes, conformándose un trípode interdisciplinar sin el que sería imposible interpretar los crecientes datos técnicos y, sobre todo, dotarlos de sentido histórico-artístico.