Resurrección de Lázaro

Simone Barabino
Murta, Génova, c. 1585 – Milán, 1629
Fecha: h. 1619-1625/29
Medidas: 185,5 x 144,5 cm
Materiales: Óleo sobre dos piezas de tafetán de lino
Se trata de una pintura del genovés Simone Barabino, una obra tardía, realizada durante la etapa de madurez —la mejor— del artista (hacia 1619-1625), cuando se encontraba en Milán. Las obras de Barabino de este período se caracterizan por su refinamiento plástico y por la pureza de sus formas, y son realizadas sirviéndose de una técnica valiente y profundamente innovadora, a medio camino entre el manierismo y el barroco. La obra presenta reflejos de la escuela manierista lombarda —especialmente en la paleta, de una bella iridiscencia— que se combinan con préstamos de la pintura genovesa de la contramaniera. Estos reflejos son asimilables a la influencia de il Bergamasco o Luca Cambiaso, complementados por la influencia de Camillo Procaccino, con quien trabajó Barabino durante su estancia en Milán. El equilibrio compositivo de la pintura, además del sobrio control del color, le proporcionan puntos de conexión con una Resurrección de Lázaro de Rubens (hacia 1620). Sin duda se trata de una obra de buena calidad y bella factura, que formó parte de la colección de Manuel López Cepero y Ardila, canónigo sevillano de mentalidad liberal y uno de los personajes más importantes de la Andalucía de principios del siglo XIX. Con esta creación, Barabino se presenta como un pintor impregnado de la cultura artística milanesa del momento, que canonizó la escuela lombarda del primer tercio del siglo XVII. Actualmente presenta un buen estado de conservación.